Una monstruosa estatuilla

La figura, que fue pasando de un experto a otro para un estudio más profundo y cuidadoso, tenía entre siete y ocho pulgadas de altura, y era de exquisita manufactura. Representaba un monstruo de contorno vagamente antropoide, pero con una cabeza parecida a la de un pulpo cuya cara era una masa de tentáculos, un cuerpo escamoso y de aspecto gomoso, garras prodigiosas en las extremidades superiores e inferiores, y alas largas y estrechas detrás. Esta cosa, que parecía emanar una malignidad espantosa y antinatural, poseía una hinchada corpulencia, y se sentaba en cuclillas de forma siniestra sobre un pedestal rectangular cubierto de caracteres indescifrables.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: